En el actual contexto mundial, el capital intelectual resulta ser el principal activo de las empresas para la formulación de estrategias de éxito, la economía mundial avanza hacia un nuevo modelo basado en el conocimiento por encima de los demás factores económicos tangibles. Si en la era agrícola el recurso central fue la tierra y en la era industrial fue la maquinaria (capital físico), en la nueva economía que se está configurando, el conocimiento y su distribución entre las distintas unidades que componen el sistema económico es el elemento clave para la creación de la riqueza.
El conocimiento, como cualquier otro factor de producción, puede ser producido y utilizado en la creación de nuevos bienes y/o servicios (innovación) en la mejora de las actuales operaciones, productos y/o procesos y en aprovechar la relación con su entorno. La aparición y desarrollo de nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC´s) ha contribuido a una mayor facilidad en el uso y creación del conocimiento.
En este contexto los jóvenes necesitan una gama de competencias variadas que les permitan realizar las adaptaciones permanentes necesarias para el logro de sus proyectos e insertarse con éxito en el sector productivo de la economía.
Para que los jóvenes de este siglo puedan incluirse socialmente y realizar sus proyectos laborales es necesario que desarrollen competencias de diversa índole, desde las básicas y tradicionales como los idiomas y las ciencias hasta las digitales y aquellas que favorecen su capacidad de iniciativa, su espíritu emprendedor y permeabilidad frente al conocimiento.
Pero estas competencias no se logran de un momento para otro ni mágicamente, deberían desarrollarse a lo largo del paso del educando por las instituciones educativas en sus diferentes niveles. Los objetivos de las instituciones deberían centrarse en preparar y formar personas con capacidad de aprender en forma permanente. En esta sociedad del conocimiento el poder adaptarse en forma rápida y eficaz a las distintas situaciones de la vida, requiere que las escuelas preparen a sus alumnos en estas competencias de aprendizaje permanente.
En este tenor las TIC´s son herramientas que potencian el aprendizaje autónomo y la elaboración conjunta del conocimiento entre alumnos y docentes. Hoy en día el uso de estas tecnologías en el campo de la educación se hace una realidad, el avance tecnológico requiere altas cualificaciones actualizadas por un lado y por otro lado lograr que los niños, adolescentes y jóvenes fortalezcan sus competencias sociales, comunicativas y culturales que facilitan las constantes adaptaciones que deberán realizar en el contexto en el que viven.
Si hablamos de la importancia que tiene la formación en estas variadas habilidades a lo largo del proceso educativo tendremos que remarcar que somos los docentes los agentes fundamentales del cambio. La contribución de los docentes es esencial para el éxito de cualquier institución educativa, en sus diferentes niveles. Somos nosotros quienes mediamos entre el mundo en rápida evolución y los alumnos que se forman para entrar en él.
Ardua tarea es la que nos compete a los docentes del siglo XXI, trabajamos con grupos de alumnos cada vez más heterogéneos, con diferentes culturas y capacidades y también suelen desarrollar su función en contextos que a veces presentan carencias básicas.
A pesar de los obstáculos reales que pueden interferir en el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje los docentes podemos cambiar el paradigma del modelo educativo logrando los cambios previamente enumerados. De esta forma se va transitando desde el modelo clásico al modelo tecnológico dentro del aula.
Los cambios que se van llevando a cabo implican que el docente como instructor se transforma en docente como mediador. El modelo educativo que se centraba en la enseñanza ahora se va a centrar en el aprendizaje. La metodología unilateral basada en la exposición activa del docente se transforma en una metodología bilateral basada en la investigación. El alumno pasivo que escucha se convierte en alumno autónomo que produce conocimiento. Se utilizan nuevas tecnologías y tanto el alumno como el docente comparten el uso de las TIC´s.
Utilizar las TIC´s en el proceso de enseñanza-aprendizaje permite lograr más eficientemente este objetivo educativo, que fundamentalmente será acceder a nuevos escenarios a partir de un medio electrónico y representacional que permitan que el alumno construya nuevos conocimientos y nuevas experiencias. Estas adquisiciones generarán habilidades cognitivas que propicien procesos de análisis, reflexión y síntesis.
Desde este paradigma el uso de las TIC´s, son una herramienta indispensable para lograr que paulatinamente los alumnos formen un pensamiento abierto, libre y personal que les permita insertarse en un contexto global con la capacidad de aprender y trabajar en un mundo cambiante.
Para cerrar esta reflexión podríamos pensar que los docentes debemos prepararnos para los alumnos del siglo XXI, en virtud de que ellos nacieron con las nuevas tecnologías. Comprometerse en la formación de las nuevas generaciones es nuestro reto, promover la cooperación en el aprendizaje y el pensamiento crítico es nuestro objetivo, tan necesario en esta sociedad del conocimiento y cambios acelerados.