Después de leer a mis compañeros concluyo que compartimos el futuro, el futuro de México y del mundo, que son nuestros jóvenes, recojo algunas palabras leídas: satisfacción de saber que concluyen su bachillerato, alumnos bien preparados, encontrarle sentido a la docencia, mentalidad positiva, preparar clase, motivación por ser cada día mejores docentes, predicar con el ejemplo, etc. Muchas, muchas son las satisfacciones que encontramos el ser docente, ahora mismo al estar desarrollando la especialidad en Competencias Docentes es otro motivo de orgullo y satisfacción, puesto que la formación docente es una necesidad vital, para los que nos dedicamos a la educación, por otro lado, es imperioso hacer ejercicios de reflexión sobre nuestra misión, en lo particular considero que mi misión es el contribuir a formar alumnos de calidad y que tengan éxito en el futuro, pero esta premisa no se da por sí sola, es necesario que exista las condiciones necesarias para el éxito, ¿Cuáles son esas condiciones? Hablamos de condiciones económicas, sociales, culturales, políticas, etc., de otra forma estaremos trabajando sin muchas posibilidades de éxito, ¿Por qué? Repaso las preocupaciones de mis compañeros: alumnos asignados a una institución que no solicitaron (aquí me tocó estudiar), falta de vocación hacia el estudio, falta de compromiso de los padres y por ende del alumno, altos índices de reprobación por motivos económicos, embarazos no deseados, etc., y por qué no decirlo, falta de compromiso de nosotros como docentes, confluyen entonces diversos factores que inciden negativamente en la preparación de nuestros jóvenes, ¿Qué podemos hacer? En primer lugar partamos de nosotros mismos, porque la congruencia de nuestras acciones tendrá una relevancia significativa en la formación de los estudiantes, segundo, es condición necesaria la comunicación, pero no solamente con nuestros alumnos, sino también con las autoridades de nuestro centro educativo, informándoles sobre la problemática que enfrentamos con nuestros alumnos, hagamos labor más allá del aula, escuchemos a los adolescentes, sabemos que a veces es difícil esta tarea, calculemos que tenemos en promedio 30 alumnos por grupo y que tenemos 5 grupos , es una labor titánica, pero no vayamos solos, esto es una tarea de equipo, involucremos a nuestras autoridades, se vale decir también que en muchas ocasiones estas no se involucran y nos pasan la estafeta a los docentes, hagamos participes a nuestros compañeros, pero sobre todo a los padres de familia, es necesaria entonces la comunicación entre autoridades-docentes-padres de familia. Es tarea de equipo.
¡Hola Profr. Silvano!
ResponderEliminarPor todos los comentarios que hace, la labor del docente es fundamental para empezar desde lo que hacemos y posterioemente en lo que trasmitimos.
Aunque no se reconoce la labor del maestro como lo era años atrás, el ejemplo es fundamentel, por lo que debemos de hacer lo que decimos y pensamos.
También es fundamental involucrar a la familia y a las autoridades en esta importante labor, más ahora que se están estaleciendo distancias muy marcadas.
Saludos
Paty Pliego